La puerta europea de Guantánamo La UE debate hoy si acoge a reclusos del campo de prisioneros contra los que no hay cargos, como pretende la nueva Casa BlancaEl presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ha dado un año de
plazo para cerrar el campo de prisioneros de Guantánamo. «Nosotros no
torturamos», sentenció el pasado jueves, su tercer día en la Casa
Blanca, pero la decisión, que le permite marcar nítidas diferencias con
su predecesor, George W. Bush, y su muy contestada «lucha contra el
terror», es también una arriesgada apuesta: en los próximos doce meses
Obama y su equipo deberán ingeniárselas para sacar a los 248 presos que
aún permanecen en el centro de detención del «limbo legal» en el que se
encuentran.
Limbo legal dentro del cual se abre otro limbo, porque hay más
de un centenar de prisioneros que no entran ni en la categoría de
excarcelables (no hay cargos contra ellos, pero no se los ha repatriado
por temor a que fueran torturados) ni en la de procesables. No hay
pruebas contra este tercer grupo de presos, pero se los considera «muy
peligrosos».
La Administración Bush ideó el penal de Guantánamo para
encerrar y juzgar a presuntos terroristas de Al Qaeda y a talibanes
afganos, pero, al estar situado en un lugar que técnicamente no es
territorio de EE UU (una base naval en suelo cubano), el Gobierno
republicano dejó a los reclusos fuera de la Convención de Ginebra y, al
mismo tiempo, sin las garantías de las leyes norteamericanas.
La nueva Casa Blanca tiene un año para responder, entre otras,
a estas preguntas: ¿dónde y con qué leyes serán procesados los
detenidos que se hallan a la espera de juicio?, ¿a qué país se
trasladará a los liberados por falta de pruebas?, ¿podrán éstos vivir
en EE UU si sus países de origen no los acogen o si los amenazan con la
tortura?
Los países europeos, muy críticos con la apertura del penal y
los métodos empleados en él, pueden ser ahora parte de la solución;
pero, ¿lo serán? Hoy los ministros de Exteriores de la UE abordarán el
asunto. Lo tratarán con reticencias pero, sobre todo, con preocupación,
pues temen que «un problema del Gobierno de EE UU» (y son palabras del
jefe de la diplomacia europea, el español Javier Solana) se convierta,
además, en un «problema europeo», como dijo el ministro italiano del
ramo, Franco Frattini, el pasado jueves.
Ese mismo día la Unión ya dejó claro que no tiene prisa en
responder a la petición de Obama de que terceros países acojan a
algunos de los prisioneros tras su excarcelación. De hecho, sólo dos
socios, Portugal e Irlanda, se han mostrado abiertamente dispuestos a
hacerlo, e incluso Dublín quiere que, con carácter previo, la UE y
Estados Unidos firmen un acuerdo.
Es cierto que Bruselas no ha recibido aún una petición formal,
pero Obama, que visitará el continente el próximo abril, reclamó ayuda
a los europeos para cerrar la cárcel durante la campaña electoral.
Por encima, los países comunitarios muestran su satisfacción
por la orden de cerrar la prisión de Guantánamo y afirman que su
clausura fortalecerá la cooperación contra el terrorismo a ambos lados
del Atlántico. Sin embargo, por debajo, la «patata caliente» de
Guantánamo quema demasiado a los líderes europeos: por más que
renieguen de Bush, no olvidan que éste calificó a algunos de los
encarcelados como «lo peor de lo peor».
En el caso de España, hubo que esperar a que el presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se deshiciera en elogios hacia
Obama para escuchar algo relativamente concreto: «Si podemos hacer
algo, lo haremos», dijo un eufórico jefe del Ejecutivo. Hasta entonces
la posición española era, cuando menos, remisa, y el Gobierno alegaba
que no había recibido ninguna petición o que, llegado el caso, habría
que estudiar la situación de cada preso. Ésta es también la posición de
Francia. Suiza, desde fuera de la UE, se ha ofrecido a recibir a
algunos presos tras su liberación.
Distintas fuentes diplomáticas comunitarias dan por seguro que
sólo se acogería a los detenidos «menos problemáticos», de los que se
demuestre su inocencia y que provengan de países en los que podrían ser
torturados si se los repatriara. Es el caso de los 17 musulmanes chinos
de la etnia uigur capturados en Pakistán en 2001 y que, ya en 2004, el
Pentágono consideró que no representaban ningún peligro.
Según datos de la organización Human Rights Watch, sólo 60 de
los 248 prisioneros que aún continúan en el penal cumplirían estas
condiciones, provendrían de Argelia, Azerbayán, China, la Autoridad
Nacional Palestina, Rusia, Siria, Chad, Túnez y Uzbekistán.
Aunque es improbable que la UE tome hoy una decisión, sí
podría dar un primer paso para ayudar a Obama a cerrar el centro de
detención, algo a lo que ha animado a la Unión su coordinador
antiterrorista, Gilles de Kerchove. Para ello Francia presentará a sus
socios comunitarios un plan, elaborado por un grupo de diplomáticos,
que da libertad a cada país para que decida.
En esencia, el plan propone utilizar un sistema ya aplicado en
2002 para 13 de los 123 palestinos que ocuparon la basílica de la
Natividad en Belén. Los 13 fueron expulsados por Israel, que los
consideró terroristas, y tres de ellos terminaron en España como
refugiados políticos.
Ésta podría ser la fórmula elegida por la UE, pese a que todo
parece indicar que sus miembros no se pondrán a la tarea hasta que
reciban una petición formal del nuevo presidente. Al fin y al cabo, aún
queda un año por delante, y hasta John McCain, rival de Obama en las
presidenciales y adalid contra la tortura, cree que la orden de cerrar
el campo de prisioneros «es la parte fácil» del proceso. Los
norteamericanos, entre tanto, están divididos en cuanto a la clausura
del penal, según las encuestas.
Enalce:
http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009012600_44_719678__Internacional-puerta-europea-Guantanamo-En pocas palabras, cuando Obama dijo que cerraria Guantanamo y despues nombro a España en un debate, enlace estos dos temas y entonces encontre la respuesta, "Enviaria los presos a España" y al final resulta que sera verdad, aun sabiendo (que salio por las noticias) que los ex-presos volverian o entrarian a Al-Qaeda al salir de la bahia, es que somos tontos, no vendran presos sino como refugiados, esto me saca aun mas de mis casillas.